Errores al cocinar

¿Tu madre te enseñó a cocinar? ¿Eres un principiante en esto de los fogones? ¿O eres un chef autodidacta?, sea cual sea tu caso, siempre va a haber ciertos trucos a la hora de elaborar la comida que sólo se aprenden cuando adquieres experiencia y cometes muchos errores, o cuando alguien te los cuenta, como ahora.

Un error básico es no contar con los cacharros de cocina que necesitas para cocinar. Las ollas GM son una gran ayuda a la hora de preparar un plato delicioso y no morir en el intento. Para jugar a ser un chef es necesario un delantal, buenos ingredientes y una de estas ollas GM : http://www.codigococina.org/ollas-gm-programables.html

En serio, utilizando una de las ollas GM lograrás platos ricos que gustarán a tus comensales. Ahora, que si te quieres arriesgar siempre puedes improvisar en la cocina.

Aunque experimentar está muy bien porque aprendes muchas cosas, nos puede llegar a costar la comida del día, o peor aún, que se empiece a cuestionar nuestra habilidad culinaria cuando servimos un arroz pasado o una carne seca como una alpargata a una mesa llena de personas con cara de hambre.

En un esfuerzo por salvaguardar nuestro buen nombre en la cocina, hay que recurrir a los expertos que nos ayudan a desvelar los errores más comunes que se comenten en los fogones.

  • No realizar una receta porque no tienes todos los ingredientes que indica: nuestra despensa no es infinita y no podemos guardar todos los ingredientes del mercado, pero tranquilo, prácticamente todos los ingredientes tienen un sustituto que puede usarse, por ejemplo, si no tienes nata agria utiliza un yogur griego en su lugar, ¿que no tienes buttermilk? pues mezcla 1 taza de leche con 1 cucharada de vinagre o zumo de limón y déjalo reposar 10 minutos. Sí no lo tienes muy claro, puedes mirar por Internet los ingredientes que sustituyen a otros.
  • Preparar la repostería con huevos, mantequilla y leche fríos: Esto puede dar lugar a bizcochos y tartas densas. A temperatura ambiente, los huevos, la mantequilla y la leche forman una emulsión que atrapa las partículas de aire, así durante la cocción ese aire se expande y la masa queda más esponjosa. En cambio, si estos ingredientes están fríos, no se mezclan de manera homogénea. Por lo tanto, sácalos fuera de la nevera por lo menos media hora antes de ponerte a elaborar la receta.

    ¿Qué no tienes tanto tiempo? Corta la mantequilla en trozos pequeños e introdúcela en el microondas en intervalos de 10 segundos hasta que tenga una consistencia blandita. Coloca los huevos fríos en un recipiente con agua tibia durante 15 minutos. Ni se te ocurra usar agua caliente o colocarlos sobre una fuente de calor ya que sólo conseguirás que se caliente sobre una zona únicamente.
  • Cortar la carne recién cocinada: cuando cocinamos carnes, con cualquier tipo de preparación, desde costillas a la parrilla hasta un pavo asado, es necesario dejarlo que repose unos minutos antes de trincharlo o cortarlo. Si no, todos los jugos que se han contenido durante la cocción se desparramarán y la carne quedará seca. Para asados grandes o pollos enteros hay que esperar por lo menos 15 minutos antes de cortarlo (un pavo entero necesita cerca de 30 minutos) y los trozos más pequeños con 5 o 10 minutos es suficiente.
  • No poner la tapa a las cazuelas o a las ollas de cocción lenta: Sin la tapa se puede llegar a perder hasta 20 grados en la cocción en un periodo de tan sólo dos minutos. Hay que colocar siempre la tapa y retirarla solamente para remover los ingredientes durante unos segundos, la pérdida de calor no se verá alterada en demasía.
  • Empezar a cocinar sin que el aceite o la mantequilla estén lo suficientemente calientes: Sí todavía están fríos las verduras saltadas se pueden pegar a la sartén como si las hubieses pegado con pegamento. El aceite caliente crea una superficie prácticamente antiadherente, por eso es conveniente esperar 1 o 2 minutos antes de añadir los ingredientes en ella.
  • No utilizar las herramientas adecuadas de medición: La cocina de intuición no es para principiantes, por eso es imprescindible utilizar tazas, jarras o cucharitas medidoras para calcular de forma exacta las cantidades y no hacerlo a ojo. Así seguirás las recetas al pie de la letra y te saldrán bien.
  • Usar una tabla de cortar demasiado pequeña: No tendremos espacio para maniobrar con el cuchillo, lo que aumenta el riesgo de cortarnos. Además los ingredientes se nos caerán fuera constantemente y perderemos mucho tiempo recogiéndolos. Si usamos un cuchillo grande tendremos que usar una tabla grande, y al revés, si el cuchillo es pequeño la tabla también.
  • Colocar una fuente o plato frío en un horno caliente: Puede provocar la rotura del plato y la consecuente pérdida de la comida contenida en el. Es mejor dejarlo a temperatura ambiente tiempo antes de introducirlo en el horno, o bien introducirlo en el horno antes de precalentarlo.
  • Lavar los cuchillos buenos en el lavavajillas: La comodidad tiene un precio. Los chorros de agua caliente a presión provocan que el filo del cuchillo se golpee contra otros utensilios que están en la cesta de los cubiertos y se dañen con el tiempo. Además, el intenso calor del ciclo de secado puede causar deformaciones o que se aflojen los remaches. Para alargar la vida de nuestros cuchillos es mejor lavarlos a mano con un estropajo no agresivo y secarlos de inmediato.